07-08-2014

Tras los coqueteos con el massismo, ahora el sciolismo busca contener a Bevilaqua

El ministro de la Producción bonaerense, Cristian Breitenstein, habló sobre el intendente de Bahía Blanca y trató de despejar rumores del pase del jefe comunal al Frente Renovador.

Breitenstein BevilacquaDespués de mostrarse con Sergio Massa y dar señales a propios y extraños de que el pase al Frente Renovador era prácticamente un hecho, tal movida nunca se materializó, por lo que ahora el sciolismo busca tender los lazos que se habían cortado con el intendente de Bahía Blanca, Gustavo Bevilaqua, y apuesta a ganar algo de peso en un territorio clave de la Provincia.

El encargado de dejarlo en claro fue el ministro de Producción, Ciencia y Tecnología y exintendente bahiense, Cristian Breitenstein, quien declaró que «con Bevilacqua tenemos la misma idea de ciudad».

“En el último tiempo Bahía Blanca llevó adelante una de las inversiones más importante en infraestructura pública en toda su historia: aeropuerto, terminal de ómnibus, pavimento, accesos, espacios públicos” agregó el funcionario provincial, quien dio un paso al costado en el Municipio para asumir la cartera de Producción, movida que le permitió a Bevilacqua quedarse al frente del ejecutivo local.

En claro mensaje partidario, y para apuntalar la postura que busca reforzar la Provincia, el Ministro agregó, tras como reproduce La Nueva Provincia, que Bahía Blanca “es un modelo de ciudad que hay que continuar. En tanto y en cuanto ese modelo se pueda continuar, estamos dispuestos a colaborar y más estando dentro del mismo espacio político”.

Meses atrás, los guiños que lanzó el intendente de Bahía Blanca al massismo, había provocado un sismo en su propio gabinete, que se vio conmocionado por el alejamiento de funcionarios pertenecientes al área de salud. “Nosotros pertenecemos al proyecto político de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y es de público conocimiento que el intendente tuvo un acercamiento al espacio político de Sergio Massa”, habían apuntado.

Para despejar fantasmas, finalmente Breitenstein señaló que “no hay un divorcio con Bevilacqua, pero lo que tenemos que tener claro es que no tiene que haber un divorcio con la sociedad”.