27-04-2016

Sobre la ley de empleo joven

Por Eduardo Amadeo (*) – Columna de la Agencia Telam

Eduardo AmadeoEn todo el mundo, el desempleo juvenil es uno de los déficits sociales más graves. La falta de experiencia de los jóvenes hace que los empresarios no quieran tomarlos y asumir el costo de su entrenamiento; o que sus sueldo sean considerablemente menores que el de los adultos. En nuestro caso, se suman los problemas educativos que los jóvenes arrastran desde la escuela y que aumenta el escepticismo empresario.

En los últimos años se popularizó la figura del «Ni-Ni»; aquellos que no estudian ni trabajan y que han llegado a ser un número cercano al millón de personas; con un diagnóstico muy grave sobre su futuro.

Resolver este problema exige múltiples acciones , comenzando por una sustancial mejora en la calidad educativa que brinden más capacidades a nuestros jóvenes para desarrollar la carrera laboral. A ello apuntan las reformas que estará proponiendo en poco tiempo el Ministerio de Educación de la Nación.

Pero también es necesario generar incentivos para que sea mas atractivo contratar jóvenes, de modo que puedan insertarse cuanto antes en el empleo formal.

A ello apunta el proyecto de ley de Empleo Joven que el Poder Ejecutivo está enviando al Congreso para su rápido tratamiento.

El proyecto subsidia el empleo de jóvenes que tengan entre 18 y 24 años, con menos de 36 aportes a la seguridad social acreditados en su historia laboral, sean éstos continuos o discontinuos, y/o en calidad de trabajador monotributista y/o autónomo (no se contabilizarán los aportes realizados como monotributista social) .

El Estado se hace cargo de los aportes previsionales, del PAMI, y la cuota de la ART, al tiempo que invita además a obras sociales y gremios a que acompañen la iniciativa con la absorción total o parcial de sus cuotas. El subsidio dura tres años, pero es decreciente. O sea, es mayor el primer año y baja luego. La ventaja es para el trabajador, no para la empresa. Esto es: si el joven decide cambiar de empleo, se lleva los descuentos.

Los empleadores que incorporen nuevos trabajadores bajo esta norma estarán exentos del pago de distintos porcentajes de las contribuciones patronales y podrán recibir incentivos económicos durante los primeros 36 meses de vida laboral formal del empleado. De todas formas, a medida que éste acumule meses de aportes, el porcentaje de exención y los incentivos irán disminuyendo Hay dos variables más a tener en cuenta. Si la empresa es de menos de 200 empleados, los descuentos son mayores, así el subsidio puede alcanzar al 100% de los aportes patronales. O ser del 80%, si la compañía es de más de 200 trabajadores. El beneficio para el empleador será una rebaja de entre 20 y 30% del costo laboral total.

La ley contempla a los jóvenes de 18 a 24 años, pero para las diez provincias del Plan Belgrano -Misiones, Corrientes, Chaco, Santiago del Estero, Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca y La Rioja-, no existirá el límite de edad.

Cabe aclarar que para recibir el beneficio, la empresa contratista debe presentar un aumento de su plantilla. Esto significa que si dicha firma despide a siete empleados y contrata tres jóvenes que cumplen los requisitos, no podrá aprovechar las exenciones y los incentivos.

Esta Ley es parte de un paquete de acciones que el Gobierno está desarrollando para acelerar la creación de empleos. Además de las obras públicas que ha anunciado el Presidente Macri en los últimos días, se está acelerando el pago de las deudas de Vialidad Nacional con empresas contratistas, a fin que estas retomen las obras paralizadas y por tanto absorban personal de la construcción.

El camino del crecimiento debe basarse en la creación de empleo y en eso estamos concentrados.

(*) Diputado nacional de Cambiemos. Presidente de la Comisión de Finanzas.