17-11-2021

Noviembre, un mes con el periodismo en jaque en el país

El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) alertó sobre graves episodios que atentaron contra la libertad de expresión. La organización apuntó contra el gobierno nacional y las administraciones de Tucumán y Chaco. También puso en la mira el uso partidario de los medios públicos.

La práctica del periodismo independiente y la libertad de expresión en la Argentina sufrieron, durante lo que va del mes de noviembre, una serie de ataques que motivaron fuertes reacciones del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), y llamados de atención al gobierno nacional, a las administraciones provinciales de Tucumán y Chaco, al ejecutivo municipal de Malvinas Argentina (Conurbano bonaerense), a fuerzas políticas, y a propietarios de medios de comunicación privados, mientras “el oficialismo ha naturalizado el uso partidario” de la televisión, las radios públicas y de la agencia informativa oficial.

TODOS LOS CASOS.- La sucesión de episodios que Fopea expuso a lo largo de este mes, cuando apenas transcurrió poco más de una quincena, comenzaron el 6 de noviembre momento en el que instó a los responsables de los medios de comunicación públicos a “garantizar un contenido federal, plural y diverso” y consideró entonces que esa “petición histórica de nuestra organización se torna relevante en el tramo final de una campaña electoral”.

“El oficialismo gobernante ha naturalizado el uso partidario de la televisión y de la radio públicas – y de la agencia informativa oficial- y en consecuencia ha dejado de lado los objetivos para las que han sido creadas. En este tiempo, sus contenidos quedaron asociados a una institución partidaria más que a un interés común de la ciudadanía”, denunció.

En ese sentido, amplió que “la información es un derecho humano básico que debe ser garantizado por el Estado, y esta obligación es mayor aún en los medios estatales, por manejar recursos de todos los argentinos. Si estos medios se dedican sólo a difundir la voz del gobierno nacional o de un partido político, se alejan de los principios de acceso a la información y de pluralidad de voces garantizados en la Constitución Nacional, en la Ley 26.522 y en el derecho internacional”.

El Foro de Periodismo amplificó que en Mendoza, “la Fundación Led Libertad de Expresión + Democracia denunció esta semana (principios de noviembre) la falta de pluralidad en los medios públicos y presentó un amparo contra Radio Nacional. Adujo que en el departamento de Malargüe negaron cobertura periodística a actividades de campaña de expresiones políticas opositoras, además de otros actos de censura”.

Y reiteró que “los medios estatales deben ser públicos y no gubernamentales porque, como todo lo que hace el Estado, son patrimonio de los argentinos y no de un partido político. Esta necesidad se torna aún más imperiosa en localidades del interior en donde la oferta de medios privados es reducida o – en algunos casos- inexistente. Es allí en donde los medios estatales deben garantizar con mayor énfasis que se refleje el pluralismo y la diversidad de voces e intereses de la sociedad, sin interferencias del poder político de turno”.

EN MALVINAS ARGENTINAS.- Ya el 9 de noviembre, Fopea manifestó su solidaridad con el periodista Román Reynoso y repudió el hecho de censura que el profesional denunció, al apuntar contra las autoridades de FM Weekend 102.1, del partido bonaerense de Malvinas Argentinas.

Fopea detalló que el programa radial “Barbijo sí, mordaza no”, que conducía Reynoso, “fue levantado de la grilla de esa emisora por presiones del municipio. Ezequiel Palacios, director del medio, le informó que no iba a renovarle el contrato por presiones del área de Prensa de la comuna”. Ante la consulta de la organización, el responsable del medio ratificó que se había discontinuado la salida porque no quería “problemas con el municipio” y “con la pauta”.

En ese contexto, Fopea se solidarizó con el colega, repudió lo sucedido y exigió a las autoridades de Malvinas Argentinas y a los dueños de medios que “garanticen el libre ejercicio de la actividad periodística, sin condicionamientos políticos ni publicitarios, ya que hechos como este configuran un grave ataque a la libertad de expresión”.

AGRESIONES Y AMENAZAS EN CÓRDOBA.- El 10 de noviembre, Fopea salió a repudiar las agresiones y amenazas verbales que sufrieron el periodista de Canal 10 de Córdoba, Martín Reinaldi y el camarógrafo Flavio Catania.

Los profesionales “fueron intimidados por Walter González, ex presidente del Centro Vecinal del barrio Nuestro Hogar 1”, denunció el Foro.

“Los trabajadores de prensa se encontraban realizando una cobertura en el lugar sobre las consecuencias de los temporales, cuando comenzaron a ser increpados de manera violenta y sostenida durante más de media hora por el dirigente político”, señalo Fopea, al tiempo que reclamó “respeto y tolerancia hacia el trabajo periodístico, única manera posible de que pueda cumplirse el derecho de cualquier comunidad a estar informada de los hechos de interés público”.

MALTRATO EN CHACO.- Un día después, el 11 de noviembre, Fopea se solidarizó con los periodistas de Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, “ por las circunstancias de maltrato y agresión que sufrieron durante la cobertura del acto de cierre de campaña del Frente de Todos”.

“Los organizadores y la policía agredieron a los medios locales, les obstaculizaron el ingreso a algunos y a otros los hicieron bajar del escenario. Los colegas saenzpeñenses denuncian que es recurrente esta actitud violenta de quienes están a cargo de los eventos armados en esa ciudad por parte de la gobernación”, cuestionó el Foro.

Y concluyó que “se solidariza con los periodistas y le solicita nuevamente al gobierno de Chaco que respete a los trabajadores de prensa y garantice las condiciones para que puedan desempeñar sus funciones sin restricciones”.

PLANTEO AL GOBIERNO NACIONAL.- El 12 de noviembre, la lupa de Fopea se posó sobre el Gobierno nacional, al reclamarle que “garantice condiciones de equidad para que los periodistas acreditados en la Casa Rosada puedan realizar su tarea sin restricciones ni presiones políticas”.

“Colegas que a diario desempeñan su trabajo en la Casa de Gobierno han relatado episodios de intimidaciones y de censura que debieron soportar, con mayor frecuencia, en los últimos meses. Estas situaciones involucran cuestionamientos por preguntas realizadas o pedidos para evitar ciertos temas en las conferencias de prensa. También, represalias que van desde desplazamientos dispuestos por los medios para los cuales trabajan por presiones oficiales hasta la omisión de los funcionarios del área de Prensa de precisarles a determinados periodistas sobre diferentes actividades oficiales”, explicitó su queja la organización.

Además del reclamo formal de explicaciones a las autoridades, Fopea dispuso “un relevamiento entre los colegas acreditados a la Casa Rosada para conocer con mayores detalles las situaciones de acoso y de persecución vividas y los obstáculos que encuentran para realizar su labor”, y adelantó que “los resultados de este informe serán luego difundidos ante los socios y la sociedad en general y enviado al Gobierno”.

Asimismo, Fopea insistió con “un reclamo irrenunciable de esta organización: la realización de conferencias de prensa periódicas, para que los periodistas puedan realizar su tarea profesional y preguntar sin condicionamientos ni prerrogativas”. Y alertó que “si a esta carencia histórica se le suman prácticas poco democráticas que afectan la libertad de expresión, el derecho de la sociedad a estar informada corre serios peligros”.

“Más grave resulta aún que estos hechos sean denunciados en el epicentro del poder político del país, desde donde surgen los asuntos de interés público más relevantes en materia institucional para la ciudadanía”, sentenció. Y en esa materia, reclamó a las autoridades nacionales y a los funcionarios responsables de la comunicación oficial que “cesen los hostigamientos, la persecución y los condicionamientos a colegas, quienes deben tener garantías de que podrán realizar su tarea sin temor a represalias”.

ABUSO SEXUAL EN LA GOBERNACIÓN TUCUMANA.- Finalmente, este martes 16 de noviembre, Fopea se solidarizó con Carolina Ponce de León, periodista de radio Universidad de Tucumán, que denunció ante la Justicia que fue víctima de abuso sexual durante una cobertura en la Casa de Gobierno de esa provincia.

“Según su relato, mientras se desarrollaba la conferencia de prensa de las autoridades provinciales y de los candidatos, el domingo 14 por la noche, fue interceptada y manoseada por tres militantes políticos en el Salón Blanco. Añadió que la custodia no sólo no intervino, sino que le pidió que se callara”, señaló el comunicado del Foro.

“FOPEA repudia lo sucedido y reclama al Poder Judicial de Tucumán que esclarezca el ataque. A su vez, exige al Gobierno provincial que garantice condiciones de seguridad y de comodidad para que los trabajadores de prensa puedan realizar su tarea sin restricciones ni riesgos para su integridad física”, concluyó.