02-06-2016

En la Provincia sucede el 73% de los secuestros extorsivos del país

Así lo confirmó la Procuración General de la Nación, que determinó que en el último año hubo 13 episodios de este tipo por mes en toda la Argentina. Preocupación en el Gobierno de Vidal.

El jefe de la Bonaerense, Pablo Bressi, junto a Vidal y Ritondo, entre la preocupación puertas adentro y el intento de mostrar calma.

El jefe de la Bonaerense, Pablo Bressi, junto a Vidal y Ritondo, entre la preocupación y el intento de mostrar calma.

Mientras la administración de María Eugenia Vidal sigue con preocupación la seguidilla de secuestros que se producen en territorio bonaerense, desde la Procuración General de la Nación presentaron un informe que sostiene que el 72% de estos casos que suceden en el país tienen lugar en la Provincia.

Son cifras que muestran una realidad que de a poco fue ganando peso dentro de los principales desvelos del Gobierno provincial, en alerta por la multiplicación de episodios que coinciden con el anuncio de reformas en la fuerza policial y el Servicio Penitenciario.

Ante este escenario, varios funcionarios, en especial el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, quedaron en el centro de las críticas ante la imposibilidad de que tengan fin estos hechos, que también despertaron la inquietud del Gobierno nacional.

Dentro de este contexto, la Procuración presentó un estudio que sostiene que al menos son 133 los secuestros extorsivos en los que intervinieron las fiscalías federales de todo el país entre julio de 2015 y abril de este año. Se trata de 13 casos por mes, que motivaron que el organismo que conduce Alejandra Gils Carbó anunciara que pondrá en funcionamiento una unidad fiscal especial para combatir estos delitos.

Dentro de estos casos, el 73 por ciento ocurrieron en la Provincia; el 22 por ciento en Capital Federal; el 2 por ciento en Santa Fe y, con un 1 por ciento cada una, siguen Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba.

En territorio bonaerense, las fiscalías federales que tuvieron más secuestros son las de Morón, con el 37 por ciento de los casos; Lomas de Zamora con el 24 por ciento, San Martín con el 13 por ciento, Tres de Febrero con el 8, Quilmes con 7, Campana con 6, San Isidro con 3 y La Plata con el 1 por ciento, al igual que Mar del Plata.

La Provincia niega

De todas formas, el mensaje de la Gobernación puertas afuera es otro: negar que en la Provincia está rehén de una ola de secuestros. Así por lo menos lo aseguró el jefe de la Policía Bonaerense, el comisario general Pablo Bressi, quien si bien admitió casos, reconoció que se dan en “forma aleatoria”.

«Existen hechos de secuestros extorsivos que ocurren en distintas jurisdicciones», sostuvo, aunque planteó que se producen «en el marco de cierta forma aleatoria». En ese sentido, habló de delincuentes que «van mutando» y «pueden estar saliendo a cometer un robo, ese robo se transforma en una entradera o privación ilegítima de la libertad o hasta un secuestro extorsivo».

En ese sentido, Vidal habló de que se está trabajando en “determinadas zonas que hemos identificado como calientes o difíciles”, y los secuestros son producto de “algunas bandas que ya cayeron”.

La Fiscalía Especializada

Uno de los fiscales federales de Rosario, Santiago Marquevich, será designado en las próximas horas como titular de la nueva Unidad Fiscalía Especializada en Secuestros Extorsivos, que tendrá como objetivo colaborar con los fiscales federales que tengan un secuestro en curso o una investigación por un hecho ya concluido y, además, elaborará estadísticas sobre la temática.

Según reconstruyó Télam, el borrador de la resolución que creará la unidad fiscal señala que «los secuestros extorsivos, como fenómeno criminal de alto impacto en términos de seguridad ciudadana, han motivado por parte del Ministerio Público Fiscal la adopción de una serie de medidas orientadas a mejorar y profundizar la investigación de estos crímenes».

Además, destaca que «las estadísticas del organismo demuestran que, desde hace aproximadamente un año, los registros de este fenómeno criminal se estabilizaron en altos niveles de ocurrencia y magnitud».