04-07-2022

La Defensoría del Pueblo evaluó la accesibilidad a los programas públicos de salud

El Adjunto Marcelo Honores busca establecer un intercambio informativo con la cartera sanitaria que administra los planes, para que las personas que reclaman obtengan respuestas rápidas con datos precisos y confiables.

El funcionamiento de los programas públicos de salud y la accesibilidad que tienen los pacientes a los tratamientos en el extenso territorio bonaerense, fue puesto bajo la lupa por la Defensoría del Pueblo de la Provincia durante una reunión de trabajo que mantuvo el Ajunto en Salud, Marcelo Honores, con el director de Prevención de Enfermedades No Transmisibles, Matías Alberto Duca.

Durante el encuentro, más allá de hacerse una radiografía sobre los programas sanitarios en marcha, en especial el PRODIABA (atiende patologías vinculadas con la diabetes) y el PROEPI (epilepsia), se diagramó una agenda conjunta, con la mira puesta en la descentralización territorial y el intercambio informativo, para que las personas que reclaman ante la Defensoría obtengan respuestas rápidas, con datos precisos y confiables.

“Acordamos modalidades de abordaje más flexibles que responden a la necesidad de una respuesta veloz y eficaz, que es lo que nos demanda la gente cuando se acerca a la Defensoría”, subrayó Honores. Y sentenció que “nuestro norte es poner por delante la dignidad de las personas a la hora de brindar condiciones de igualdad en el acceso a la salud”.

Para avanzar en la articulación de tareas, Honores y Duca acordaron desarrollar un ciclo de capacitaciones destinado al personal de la Defensoría, siempre con la idea de ajustar criterios y producir una base informativa capaz de mejorar el nivel de asesoramiento que reciben las personas que presentan sus quejan en la institución.

La reunión también derivó en el análisis de una de las llamadas “enfermedades raras”: el síndrome de Phelan Mcdermid, un mal que está en proceso de investigación, sobre el que se sabe muy poco, pero que básicamente afecta el lenguaje de los niños, que suelen tener retraso cognitivo, bajo tono muscular y problemas de psicomotricidad fina y gruesa.

En ese sentido, se puso énfasis en “estrechar vínculos con las familias” que tienen entre sus integrantes a una persona diagnosticada con esa dolencia u otras enfermedades poco comunes. “Cuando no hay respuestas médicas tenemos que brindar contención, sin perder de vista las investigaciones y elaborar estadísticas que permitan ser insumos eficaces para abordar estrategias de tratamiento”, concluyó Honores.

Del encuentro, también participó la directora de Salud de la Defensoría, Mariana Rodríguez, y el director de Enfermedades Poco Frecuentes de la cartera sanitaria bonaerense, César Crespi.