15-06-2016

Conmoción y desplazos por policías que revisaron las oficinas de Vidal

Personal de la Gobernación descubrió a dos efectivos de la Bonaerense hurgando en el despacho de la mandataria. Pases a disponibilidad e investigación Judicial.

vidalMientras la detención del exsecretario de Obras Públicas, José López, se ganaba la atención de todas las miradas, en la Gobernación bonaerense se revelaba un hecho grave, protagonizado por dos policías que fueron descubiertos en el momento en que revisaban la Secretaría Privada de María Eugenia Vidal.

Este episodio motivó que la mandataria desplazara de su cargo al jefe de la custodia del edificio de la Gobernación, que Asuntos Internos de la Policía comience una investigación y que se presente una denuncia penal ante la Justicia.

El hecho

Mientras se disponía la apertura de las oficinas de la Gobernación, el personal dedicado a la tarea se encontró que en el despacho de la secretaria privada de  Vidal, Soledad Borsani, había dos efectivos de la Bonaerense hurgando entre los documentos que había ahí. Además, la puerta que da a la oficina de la mandataria se encontraba abierta.

El episodio sucedió hace una semana, pero trascendió en las últimas horas luego de que una empleada que encotró a los efectivos comentara lo que había visto.

La gravedad de la situación motivó que el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik, presentara una denuncia contra los policías, que investiga la fiscal de la UFI 1 de La Plata, Ana Medina.

El ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, confirmó que ya se conocen los nombres de los involucrados. «Su trabajo era que nadie entrara a los despachos, no entrar a revisar documentos. Su excusa fue decir que estaban probando las llaves», señaló.

“El personal de limpieza fue quien comentó que vio a policías revisando los cajones y papeles del antedespacho de la gobernadora, donde trabaja su secretaria privada», sostuvo el funcionario, tal como reconstruye La Nación, y agregó que «podrían también haber ingresado al despacho Vidal, porque la puerta estaba abierta. Pero no detectamos que falte nada en ninguno de los despachos».