18-11-2021

Alberto tuvo un acto de relanzamiento hacia la interna

«El triunfo no es vencer, sino nunca darse por vencido», disparó el Presidente en Plaza de Mayo. Y reclamó democracia en el FdT para elegir candidatos en 2023, en una elíptica diferenciación con CFK.

“El triunfo no es vencer, sino nunca darse por vencido», dijo este miércoles el presidente Alberto Fernández al encabezar como único orador el acto por el Día de la Militancia en la Plaza de Mayo, en lo que se interpreto como una suerte de relanzamiento de su gobierno hacia el frente interno del PJ y el kirchnerismo, más que una señal de nuevo rumbo hacia la sociedad.

De ese modo, Alberto planteó que en esta segunda debe producirse un «profundo debate» en el Frente de Todos, para que en las elecciones de 2023 «desde el último concejal hasta el presidente de la República lo elijan primero los compañeros del FdT», en un mensaje elíptico pero directo a la vicepresidenta y líder de ese espacio, Cristina Kirchner – y a su selección a dedo de candidatos-, a quien sindican como responsable absoluta de la debacle electoral.

El Presidente también aprovechó para cuestionar a la oposición que se niega al diálogo: «Si (Mauricio) Macri no quiere hablar, que se quede solo con sus amigos haciendo negocios, no hay problema; si (Javier) Milei no quiere hablar, que se quede encerrado con aquellos compañeros que tiene, que reniegan de la diversidad y niegan el terrorismo de Estado, nada que hablar tenemos con ellos», sostuvo.

Fernández, tras la derrota y siguiendo la estrategia del gurú catalán Antoni Gutiérrez Rubí, que asesora al gobierno en temas de comunicación política, fue elevado a pieza central de un acto que en un primer momento fue motorizado por la CGT y los movimientos sociales, a los que luego se sumaron el PJ, La Cámpora y los intendentes del Conurbano, con el fin de conmemorar el regreso al país de Juan Domingo Perón el 17 de noviembre de 1972, después de 17 años de exilio. Pero el objetivo máximo fue correr el foco de la caída en las urnas, evitar que Juntos viviera un escenario de festejo ante el contundente resultado y desviar la atención hacia un relanzamiento del gobierno desde una mirada triunfalista, subiéndose al recorte de la diferencia de votos – con respecto a las PASO- que el oficialismo sí logró en la Provincia.

EL MENSAJE DE LAS URNAS.- En su discurso, el Presidente remarcó que el Gobierno «escuchó» el mensaje de las urnas después de las PASO de septiembre y que se «corrigieron cosas» y se dictaron «medidas», por lo que «muchos compatriotas reconocieron ese esfuerzo y acompañaron» el último domingo.

«El triunfo no es vencer sino nunca darse por vencido», exclamó en una de las definiciones más fuertes del discurso, en el que puso el eje de los próximos dos años de reactivación económica. En ese sentido, señaló que el acto resultó «oportuno para dar inicio a esta segunda etapa» del Gobierno para «levantar lo que haya que levantar en Argentina».

También sostuvo que vio «con dolor» en la semana previa a las elecciones legislativas cómo distintos sectores «se prepararon para que hubiera un estallido en Argentina», al enumerar que «especulaban con el dólar, con terminar con las indemnizaciones por despidos y con ir por la presidencia de la Cámara de Diputados».

«Hasta hubo un presunto periodista que se animó a decir que esta semana iba a haber una asamblea legislativa para instituir a un nuevo presidente», recordó Fernández, y luego subrayó: «El Presidente que está acá es el que eligió el pueblo argentino en 2019».

Aseguró que en lo que queda de gestión cumplirá la palabra empeñada en Plaza de Mayo después de la victoria de 2019 y adelantó que lo hará «en dos años porque la pandemia paralizó la posibilidad de hacerlo» antes.

«Si algo hicimos bien fue construir» esa coalición que «nos unió y nos dio esa fuerza y capacidad de convocar a nuestro pueblo para que alce la voz», concluyó el mandatario en su llamado a la unidad del FdT.