15-12-2014

Scioli y el massismo, en un fuego cruzado por los derechos humanos

Después de que Mauricio Macri desatara la discusión en torno a esta política, el mandatario bonaerense cargó contra lo que opinó Sergio Massa al respecto, y desde el entorno del líder del Frente Renovador la respuesta no se hizo esperar.

scioli“Yo creo que la Argentina tiene que cerrar bien la etapa de los derechos humanos”, sostuvo Sergio Massa y le sumó leña al fuego a una discusión que tomó fuerza en los últimos días a partir de las declaraciones de Mauricio Macri, quien había señalado que en caso de ser Presidente iba a terminar con “el curro” de esas políticas.

Si bien el líder del Frente Renovador planteó que “no podemos dejar de mirar que en el país hubo treinta mil desaparecidos” y que hay que “inaugurar la etapa de los nuevos derechos, los de las víctimas de inseguridad y sus familias”, la polémica ya quedó instalada.

Después de que la presidenta cuestionara a funcionarios propios y ajenos por el tono de esta discusión, el que salio a cruzar a Massa fue el gobernandor bonaerense, Daniel Scioli. “Los derechos humanos no son una etapa que  se abre y se cierra”, aseguró el mandatario, quien agregó que “es la forma que elegimos vivir  como Nación”.

“Quien no defiende los derechos humanos debilita los cimientos  de nuestra seguridad ciudadana”, agregó el exmotonauta desde su cuenta de Twitter, e indicó que “el compromiso con la verdad y la justicia no claudica”.

Para seguir con la discusión, el que devolvió el golpe desde el Frente Renovador fue el exdiputado provincial Walter Martello, quien pidió “que el caradura de Scioli se calle: que Playboy dice que piensa él”, en referencia a los dichos del gobernador a esa revista a comienzo de los noventa, cuando calificó a la última dictadura como un tema “muy delicado”, en el que “si las fuerzas armadas no hubiera actuado no sé hasta donde habría llegado todo aquello”, por lo que “es fundamental que se termine con todo esto”.

En esa línea, Martello indicó que “crear falsas polémicas haciendo lectura incorrecta es algo muy burdo. Cerrar ‘bien’ el tema de derechos humanos no tiene que ver con abortar el proceso a genocidas, sino crear un mecanismo como el que encabezó el arzobispo Desmond Tutu. Allí el lema era: “Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”.