18-04-2018

Piden “dejar de lado las mezquindades para mejorar” la seguridad

Después del fuerte cruce entre Magario y Ritondo, intentan poner paños fríos y promover la acción conjunta entre la Provincia y La Matanza.

Otros tiempos, cuando Magario y Vidal habían construido un espacio de diálogo.

Después del fuerte cruce que protagonizaron ayer la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, y el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, sobre la responsabilidad que le cabe a cada administración frente al dramático crimen del colectivero en Virrey del Pino, en un juego que no hizo más que exponer lo peor de la política, hoy el vicepresidente del bloque de Cambiemos en el Senado bonaerense, Walter Lanaro, intentó bajar el tono de la disputa cuando pidió “dejar de lado las mezquindades para mejorar la seguridad”.

Lanaro sostuvo que “la seguridad no es responsabilidad de un sector político o de una persona en particular, lo tenemos que trabajar entre todos, sobre todo en equipo el municipio y la Provincia”.

“Es una falta de respeto para los bonaerenses y para la familia del chofer politizar sobre un tema tan delicado”, evaluó y subrayó que “si logramos que La Matanza y la Provincia trabajen mancomunadamente y sin mezquindades, vamos a mejorar”.

Graficó, en ese sentido, que “desde la Gobernación se está trabajando con Merlo, con Hurlingham, con Berazategui, todos los municipios de la oposición, sin ningún problema, pero con La Matanza tenemos inconvenientes. Claramente el problema no es de la Gobernadora”.

El legislador pidió “ponerse los pantalones y empezar a trabajar seriamente, y por eso la Gobernadora anunció la colocación de cámaras en los colectivos”.

Sin embargo, dejando de lado su actitud componedora, Lanaro disparó, en declaraciones a radio Milenium, que “hay intereses políticos” de la intendenta Magario, “que busca que la Provincia pague cuentas al respecto”.

Recordó que La Matanza cuenta con un presupuesto de 240 millones de pesos destinados exclusivamente a seguridad, pero “la plata no se usó y, encima, escuchamos a Magario constantemente hablar de discriminación hacia uno de los municipios a los que le damos mayor importancia”.

Leandro Alcaráz falleció el domingo por la tarde luego de recibir un disparo en la cabeza y otro en el tórax. Dos jóvenes lo balearon luego de discutir con él porque no tenían la tarjeta SUBE para pagar el boleto.

Ayer, Magario intentó tomar distancia del crimen al sostener que la seguridad es responsabilidad de la provincia. Dijo que “le compete a la gobernadora” Vidal y reclamó el traspaso de la Policía Local a los municipios para poder trabajar en la prevención y la lucha contra el delito.