14-11-2018

Kirchnerismo y massismo cuestionan el Presupuesto de Vidal

Legisladores de ambos sectores sostienen que se trasladó a los municipios el déficit de la Provincia. En el oficialismo destacan que es “equilibrado”. Unidad Ciudadana, rechazo total. El Frente Renovador, negocia.

Salvador y Lacunza - Presupuesto 2019

Salvador y Lacunza, durante el encuentro de la Comisión Bicameral del Presupuesto. El ministro de Economía intentó explicar los números del ejercicio que viene.

“Se decidió pagar el déficit a costa de los municipios”, dispararon legisladores bonaerenses enrolados en el kirchnerismo y el massismo a la hora de evaluar el proyecto de Ley de Presupuesto que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, giró a la Legislatura para su tratamiento que ya arrancó en la Cámara Alta.

En cambio, diputados y senadores oficialistas consideraron que la iniciativa del Ejecutivo, que en las últimas horas fue defendida por el ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, durante una reunión de la Comisión Bicameral del Presupuesto, es “equilibrada”.

Los voceros legislativos del oficialismo analizaron que se trata de un presupuesto “equilibrado” que prioriza áreas de la gestión, como “obra pública, fortalecimiento de la inversión social y mejoras en materia de seguridad”.

La diputada de Cambiemos Susana Lázzari expresó que “el Presupuesto es equilibrado y coherente con los objetivos propuestos para estos años de gestión”, y dijo que la suba propuesta para el Impuesto Inmobiliario Rural “no incrementa la valuación o el valor de la tierra, e implica para la mitad de los productores un aumento promedio de entre 63 a 99 pesos por mes”.

Sin embargo, legisladores de Unidad Ciudadana y el Frente Renovador se manifestaron contrariados por el “ajuste” que el proyecto del Ejecutivo aplica sobre los fondos que le corresponden a los municipios. Y en ese sentido, el kirchnerismo se manifestó totalmente opuesto a cualquier negociación que implique acompañar con su voto el proyecto de Vidal, mientras que el massismo, tal como ocurrió durante los primeros tres años de Cambiemos en el poder, aparece nuevamente como la llave para destrabar la aprobación de la llamada Ley de Leyes y el endeudamiento de $68.500 millones que requiere la Gobernadora.