12-12-2018

Buscan prohibir la actividad de “trapitos” y “limpiavidrios”

La Legislatura porteña trata un proyecto que aplicará multas económicas y días de trabajo de utilidad pública en los casos que se detecte la contravención. En La Plata, mandan ellos.

TrapitosLa Legislatura porteña tratará mañana un proyecto de ley que propone la prohibición de los denominados “limpiavidrios” y “trapitos”, con la aplicación de multas económicas y días de trabajo de utilidad pública en los casos que se los detecte cometiendo la contravención, en tanto que agrava las penas y plantea el arresto cuando la víctima sea mujer o cuando se compruebe la existencia de una mafia detrás de la práctica.

De esta forma, los legisladores de Buenos Aires se suben a la cresta de la ola al intentar poner freno a prácticas extorsivas que en cada semáforo estratégico o en las principales calles del microcentro de las grandes ciudades, llevan adelante verdaderas mafias que intimidan a los que aguardan la luz verde del indicador de tránsito o a quienes buscar estacionar sus vehículos.

Sin ir más lejos, en la ciudad de La Plata resulta extremadamente dificultoso negarse a que los “limpiavidrios hagan su trabajo”. Caras poco amigables y el pedido de una dádiva es la respuesta inmediata e intimidatoria que obtienen los automovilistas, mientras los que reciben el servicio son obligados a pagar por algo que no requirieron.

Lo mismo sucede con los trapitos, que regulan el estacionamiento en gran parte del centro platense, a donde la Comuna ya cobra un canon por hora de estadía de cada vehículo. “Las cuadras están privatizadas”, se quejan quienes intentan dejar sus coches en determinado espacios a donde cajones, baldes u otros artículos sirven de vallas para resguardar los lugares reservados a quienes sí están dispuestos a dejar su contribución.

Claro está que existe cierta complicidad de los algunos agentes de tránsito encargados de controlar el estacionamiento medido, al hacer la vista gorda o recorrer con muy baja frecuencia determinadas cuadras a donde los “trapitos” mandan.

Con ese escenario, desde distintos sectores de la sociedad platense se asegura que “los concejales de nuestra ciudad están en deuda” con los vecinos, y se afirma que “es absolutamente imperioso el dictado de una ordenanza que prohíba esas prácticas extorsivas e intimidatorias”.

La iniciativa que está impulsada desde el oficialismo porteño será parte del temario de la última sesión ordinaria del año, cuyo inicio fue establecido para las 12, y estipula una serie de cambios al actual Código de Contravenciones de la Ciudad.

La intención de impedir la actividad de los trapitos y los limpiavidrios, que lucran en base a actitudes intimidatorias, fue presentada por el bloque oficialista en seis oportunidades desde diciembre del 2007, cuando el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, asumió su primer mandato, pero nunca logró su aprobación ante la negativa del arco opositor a acompañar la medida.

Esta vez, Vamos Juntos supera la cantidad de manos alzadas que demanda la aprobación de la norma, de 31 votos, por lo que se espera la sanción del proyecto, no obstante continuaban las negociaciones entre el oficialismo y la oposición para reunir nuevos respaldos.